Posts tagged: La Rosaleda

“¿Y el domingo con quién vas?”


La de cosas curiosas que se pueden suceder en las gradas de La Rosaleda el próximo domingo durante los 90 minutos  que dure el choque entre Real Madrid y Málaga. De sobra se sabe ya que el conjunto madrileño desata pasiones en cualquier lugar donde reine la pasión por el fútbol, y la Costa del Sol no se salva de ese forofismo exacerbado de esos aficionados que aman a los equipos grandes además de al equipo de su tierra. Seguro que las gradas del estadio se llenarán el domingo de miles de camisetas blanquiazules, y muchas otras en las que el blanco será tan apabullante que eliminará por completo de las chamarras ese color del mar característico del equipo boquerón. Los aficionados, que cada 15 días se encuentran en los mismos asientos, se preguntarán unos a otros: “¿y hoy con quién vas?”… Y puede darse el caso, por ejemplo, que en el descanso uno que lleve la camiseta blanca si ve que el Barcelona va ganando claramente al Valladolid por goleada, tire al suelo su camisola y se enfunde rápidamente la del Málaga para apoyar a los malacitanos en la segunda parte. O darse el caso de que los vallisoletanos empaten y el Real Madrid mande a Segunda al Málaga y muchos malagueños, asiduos de la Rosaleda cada domingo, salten de alegría por el título liguero y se olviden del drama del descenso al infierno del club de sus raíces. Y si no es así, que baje Dios del cielo (si existe) y me haga creyente…

Confiemos en la machada. Siempre Málaga.

¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!

Camino de Segunda División

Después de unos meses de ilusión, de vuelta al optimismo, del resurgir del espíritu de Peiró y Catanha y de una ’segunda luna de miel’ con Muñiz, el equipo ha vuelto a ofrecer su peor versión en las últimas jornadas. Si ya vergonzoso fue la manera en que el equipo tiró el partido ante el Valencia (eso sí, con muchas bajas), el empate en casa ante el Tenerife y la derrota en la Romareda dieron muestras de la falta de ambición de un Málaga que se nos va caminito de Segunda División si algo no mejora en las 8 jornadas que quedan, aunque los partidos restantes indican combates poco halagüenos. Para empezar, el sábado recibimos a un mermado Sevilla pero con el ansia de volver a la Liga de Campeones en la próxima temporada. Es cierto que en los últimos años le tenemos tomada la medida la equipo de Nervión, pero es un equipo temible y nos puede hacer un saco de goles de un momento a otro. Después visitamos El Sadar, un campo muy complicado y donde si queremos sacar algo valioso debemos salir a comernos el partido desde el minuto 1. Y eso es algo de lo que estamos careciendo en los últimos envites.

El siguiente partido en casa, contra el Valladolid, es el más asequible de los restantes, aunque con el cambio de entrenador, los de Pucela vendrán con Clemente a dejarse la piel en el césped de Martiricos. Después, visitaremos uno de los campos donde es casi imposible sacar puntos: Son Moix. Los siguientes encuentros, en casa frente al Sporting y la salida a San Mamés, complicados. Ante el Sporting, si ya viene con la categoría salvada, es probable que nos alcemos con la victoria, pero la salida a la Catedral, si el Athletic está cerca de puestos europeos, será una derrota casi segura.

Y ya el final de liga que se nos presenta… Segundo partido a domicilio consecutivo, en el campo del Getafe, equipo que querrá despedir el año dando una alegría a su afición después de una mala temporada. Y cerramos el curso en la Rosaleda frente al futuro campeón de Liga, el Real Madrid, que firmará la consecución del título liguero en la Costa del Sol.

De los 24 puntos posibles, es probable que sólo consigamos 7 u 8… Si acabamos el campeonato con 40 puntos, y Tenerife y Valladolid espabilan un poco, el caminito a Segunda será un hecho y nos acordaremos de todos los partidos que hemos tirado esta temporada antes de empezarlos y de los errores que nos han llevado a perder puntos valiosísimos.

El sábado, el ‘derby’ que más pasiones levanta en la Costa del Sol, pero que para los sevillistas no deja de ser otro partido más contra otra ciudad que les tiene tirria, como cuando se enfrentan al Cádiz. Si no fueran tan prepotentes…

A pesar de ser un ‘post’ muy crítico, mi ilusión no cesa y confío en la salvación del equipo, que se mantenga el bloque de jóvenes para la próxima temporada y hacer unos cuantos fichajes en condiciones para poder llevar al equipo a donde al lugar que se merece la sexta ciudad de España.

¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!

Victoria con dedicatoria a Wellington

Hoy volvía del puente de San José, después de unos días de ruta por la Siberia extremeña, y no pude ver la importantísima victoria del Málaga. Una tarde de retorno por la A-5 que siempre se me hace eterna por los atascazos que me como cada vez que circulo por ella, aunque hoy tenía la compañía (a ratos) de la radio deportiva. Y digo a ratos porque lo de que cada ciudad o pueblo tengan diferentes diales (cosa que no entiendo en pleno siglo XXI) te obligan a no poder escuchar la emisora que quieres cuando tú lo deseas, y tienes que conformarte con escuchar ‘lo que sea’, ir cambiando cada 5 cinco minutos para ver si se escucha algún gol o en muchas ocasiones oir el clásico qwfrwstgrsfcASfvcsdbsfdxfrgerfgvfhgvdfhbgfhb… ¡Diales únicos ya! ¡Una ‘TDT’ pero para radios!

Manifestaciones a parte, gran victoria la del Málaga esta tarde por 2-0 contra el Villarreal, un equipazo siempre difícil de batir. El cuestionado Baha, que ya era hora que diera resultados, nos ha dado los tres puntos con su doblete. Ahora no celebra los goles, supuestamente según él porque “los celebra para dentro en su cabeza” y prefiere besar el anillo para dedicárselo a su esposa. Las malas lenguas, o las versiones más realistas, afirman que el delantero marroquí está disgustado con la afición por los pitos que le dedican y por las críticas a su pobre juego y su nefasto bagaje goleador. Realmente siempre se ha esperado mucho más de Nabil Baha ya que desde su llegada a La Rosaleda no ha terminado de explotar. Ya va siendo hora…

La alegría del primer tanto del marroquí ha llegado en la segunda parte, justo cuando volvía al coche después de bajar a echar ‘gachofa’, y pensé rápidamente que el Villarreal, con media hora por delante, nos iba a empatar de cajón e incluso robarnos los tres puntos, pero al parecer no ha tirado mucho a la portería de Munúa y el sufrimiento era más producto de mi inquietud e imaginación que por lo que sucedía realmente en el césped de Martiricos. El segundo tanto terminaba de poner tranquilidad a los pocos kilómetros que me quedaban para alcanzar la capital de España. Una victoria dedicada a Wellington, que se pierde el resto de la temporada por lesión, y que sus compañeros han querido brindarle al saltar al césped con unas camisetas blancos de apoyo al futbolista brasileño.

Después de tres derrotas consecutivas, nos ponemos a siete puntos del descenso antes de la complicada visita (miércoles a las 10 de la noche) a Mestalla, donde rascar algún punto contra un equipo ‘Champions’ será harto complicado.

¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!

Con aquel partido en el recuerdo…

Corría el año 1999 en su penúltimo mes. Mi vida transcurría con esos quehaceres propios de todo escuálido joven de instituto, más preocupado por los entrenamientos en el Juventud de Torremolinos que de las clases aburridas. Se presentaba otro fin de semana cualquiera, uno más de tantos sin más acontecimientos alejados de la monotonía que cada partido que jugaba con mi equipo en los arcaicos campos que existían en los pueblos más inhóspitos de la Costa del Sol. Era precisamente el fútbol el que me iba a dar una de las grandes alegrías de toda mi historia desde que soy dueño de un sentimiento y enamorado de unos colores. Ese Málaga de Peiró ‘desnudaba’ (crónica) al Barça en el santuario culé y le humillaba delante de 70 mil espectadores. Victoria 1-2 con goles de Agostinho, ese portugués que quemaba la banda de La Rosaleda de tanto corretear por su césped, y Valcarce, mítico lateral izquierdo del conjunto costasoleño que se dejaba la piel en cada partido. Dirigidos en el bando por un magistral Peiró, el Málaga disfrutaba de todo un señor equipo: Contreras, Edgar, Agostinho, Sandrito, De los Santos, el goleador Catanha (que acabó la temporada con 24 goles), Movilla, Rufete… ¡Qué tiempos aquellos! Si asaltamos el Camp Nou contra todo pronóstico en el año en que nos llevamos también la alegría del descenso de los dos equipos sevillanos, Betis y Sevilla, ¿por qué no salir a ganar contra el mejor equipo del mundo? La goleada en contra seguro que está escrita antes de empezar el partido, salgamos pues a disfrutar del fútbol y del gran escenario que es el coliseo azulgrana. Todos los focos se centrarán en las estrellas blaugranas, aprovechemos que estarán cansados del esfuerzo del partido de Champions y de las bajas que están asolando a los culés. Llegamos en un gran momento de forma y de juego para poder aspirar a traernos algo valioso del feudo culé. El sábado, y en abierto para toda España, demostremos lo que este ‘nuevo’ Málaga es capaz de hacer.

¡Vamos Málaga! ¡Vamos boquerones!

Buenos recuerdos de la temporada pasada frente al Espanyol

Mañana viene el Espanyol a La Rosaleda. Ahora que estamos saliendo del bache, qué mejor que recordar el gran partido que hicimos la temporada pasada frente al club catalán. La goleada 4-0 frente a los ‘periquitos’ sirvió al club costasoleño para cerrar la mejor primera vuelta de su corta historia. En ese partido, y como se puede ver en este vídeo, la afición disfrutó de lo lindo y todo el estadio cantó el himno del club, el clásico ‘Málaga la Bombonera‘.

Para el partido recuperamos a Gámez y a Duda, dos piezas fundamentales en el equipo, aunque Iván González y Mtiliga siguen de baja. Así que se mantendrá la línea defensiva con Stepanov y Welington en el centro y en la izquierda el chaval Manu Torres. Y el ‘bicho’ Caicedo, a ver si sigue mejorando y es capaz de callar muchas bocas, empezando por la mía.

El equipo sigue en plena forma y, a pesar de las bajas de los últimos partidos, a ver si vamos recuperando efectivos y afrontar el tramo final de liga en las mejores condiciones para terminar de despegarnos de la zona baja de la tabla y poder acabar la temporada tranquilamente.

¡Vamos Málaga! ¡Vamos boquerones!

WordPress Themes