
La de cosas curiosas que se pueden suceder en las gradas de La Rosaleda el próximo domingo durante los 90 minutos que dure el choque entre Real Madrid y Málaga. De sobra se sabe ya que el conjunto madrileño desata pasiones en cualquier lugar donde reine la pasión por el fútbol, y la Costa del Sol no se salva de ese forofismo exacerbado de esos aficionados que aman a los equipos grandes además de al equipo de su tierra. Seguro que las gradas del estadio se llenarán el domingo de miles de camisetas blanquiazules, y muchas otras en las que el blanco será tan apabullante que eliminará por completo de las chamarras ese color del mar característico del equipo boquerón. Los aficionados, que cada 15 días se encuentran en los mismos asientos, se preguntarán unos a otros: “¿y hoy con quién vas?”… Y puede darse el caso, por ejemplo, que en el descanso uno que lleve la camiseta blanca si ve que el Barcelona va ganando claramente al Valladolid por goleada, tire al suelo su camisola y se enfunde rápidamente la del Málaga para apoyar a los malacitanos en la segunda parte. O darse el caso de que los vallisoletanos empaten y el Real Madrid mande a Segunda al Málaga y muchos malagueños, asiduos de la Rosaleda cada domingo, salten de alegría por el título liguero y se olviden del drama del descenso al infierno del club de sus raíces. Y si no es así, que baje Dios del cielo (si existe) y me haga creyente…
Confiemos en la machada. Siempre Málaga.
¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!

Se veía venir. A falta de un partido hemos caído en esos puestos que te mandan al infierno. Ya lo anunciaba en un ‘post’ anterior que era bastante probable que el Málaga se la tuviera que jugar la permanencia en la última jornada contra el Real Madrid si el equipo no espabilaba a tiempo. La juventud del plantel, las lesiones que han ido asolando a la plantilla durante toda la temporada, el bajo estado de forma que han demostrado algunos jugadores a lo largo del año y la mala fortuna, con algún que otro error arbitral en contra, han hecho que tengamos ya nueve dedos de los pies en Segunda División. El décimo lo posaremos en la fosa el próximo fin de semana, cuando lleguen los madrileños a arrasar en La Rosaleda con el objetivo de quitarle inmerecidamente la Liga al Barcelona. (Cabe recordar que en los dos ‘clásicos’ la superioridad culé ha sido aplastante).
No era por ser agorero cuando un 7 de abril escribía el camino que le quedaba al Málaga por recorrer hasta la Segunda División. Es triste, porque la situación empieza a asemejarse a la de 1992, cuando el extinto Club Deportivo Málaga bajó de categoría y desapareció por problemas económicos. No digo que ahora el equipo vaya a desaparecer por este inminente descenso, aunque la situación no es muy boyante, pero sí es cierto que con muchos jugadores de la plantilla cedidos, que volverán a sus clubes o emigrarán a equipos de primera categoría, y sin dinero para fichar será muy complicado hacer un equipo de garantías para regresar a la liga de las estrellas lo más pronto posible.
Muchas nubarrones se ven en el horizonte si el Málaga definitivamente desciende, aunque entre tanta oscuridad la alegría está en la cantera de Martiricos, que ha demostrado que está repleta de perlas que pueden llevar de nuevo a los boquerones a estar entre los mejores.
El domingo se verá el dramático desenlace a esta locura en que se ha convertido la lucha por la permanencia. Nos la jugamos contra los blancos, pero la cabeza estará también puesta en lo que hagan Xerex, Tenerife, Valladolid y Racing. Lo tenemos incluso más complicado que nuestros paisanos de la frontera ya que se la juegan el el Sadar contra un Osasuna ya salvado. Muy mal pintan las cosas… pero habrá que intentar ganar al Madrid como sea.
¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!
En días como hoy, cuando te levantas y sientes en la atmósfera que lo más parecido a una guerra está a punto de estallar y ves que el ‘Marca’ sigue afanado en echar la culpa al de siempre, me alegro aún más todavía de ser del Málaga y no haber caído en la prepotencia imperialista de los ‘grandes’. Supongo que el Madrid, tras la eliminación de ayer, ganará la liga de calle ya que el Barça, con menos plantilla que los merengues, barrerá con facilidad al Stuttgart y tendrán la mente más enla ‘Champions’ mientras más cerca estén de liarla en el Bernabéu en la final. Si el Madrid no gana la liga, y salvando las distancias, la temporada no será muy diferente a la de los clubes modestos: eliminado prematuramente de la Copa, ridículo en Europa y otro año más, detrás del Barça en la Liga. La diferencia está en que los equipos pobres no tienen a un Guti que sigue siendo y seguirá en lo que le quede carrera una gran mentira. Un tío que nada más terminar el partido, cuando le ponen un micrófono, empieza a pegar tiros al aire contra sus compañeros reprochando la falta de compañerismo cuando él ha sido el que durante muchos meses se ha borrado porque prefería salir de fiesta.
Siempre del Málaga, pero en días como hoy, mucho más. Más humildad necesitan muchos jugadores y algunos equipos. Y aficiones claro, porque escuché muchos pitos cuando faltaban 10 minutos para terminar el partido, justo cuando el Madrid más necesitaba a su gente y tratar de lograr la ‘hombría’ de otra remontada histórica. Caer eliminado contra el Lyon, un equipo que en la Liga Española estaría en la mitad de la tabla o menos, es un fracaso mayúsculo.
Al final, la temporada del Málaga no será muy diferente a la del club con mayor presupuesto de España, sólo que ellos volverán a la ‘Champions’ para caer un año más en octavos…
¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!