Victoria con dedicatoria a Wellington
Hoy volvía del puente de San José, después de unos días de ruta por la Siberia extremeña, y no pude ver la importantísima victoria del Málaga. Una tarde de retorno por la A-5 que siempre se me hace eterna por los atascazos que me como cada vez que circulo por ella, aunque hoy tenía la compañía (a ratos) de la radio deportiva. Y digo a ratos porque lo de que cada ciudad o pueblo tengan diferentes diales (cosa que no entiendo en pleno siglo XXI) te obligan a no poder escuchar la emisora que quieres cuando tú lo deseas, y tienes que conformarte con escuchar ‘lo que sea’, ir cambiando cada 5 cinco minutos para ver si se escucha algún gol o en muchas ocasiones oir el clásico qwfrwstgrsfcASfvcsdbsfdxfrgerfgvfhgvdfhbgfhb… ¡Diales únicos ya! ¡Una ‘TDT’ pero para radios!
Manifestaciones a parte, gran victoria la del Málaga esta tarde por 2-0 contra el Villarreal, un equipazo siempre difícil de batir. El cuestionado Baha, que ya era hora que diera resultados, nos ha dado los tres puntos con su doblete. Ahora no celebra los goles, supuestamente según él porque “los celebra para dentro en su cabeza” y prefiere besar el anillo para dedicárselo a su esposa. Las malas lenguas, o las versiones más realistas, afirman que el delantero marroquí está disgustado con la afición por los pitos que le dedican y por las críticas a su pobre juego y su nefasto bagaje goleador. Realmente siempre se ha esperado mucho más de Nabil Baha ya que desde su llegada a La Rosaleda no ha terminado de explotar. Ya va siendo hora…
La alegría del primer tanto del marroquí ha llegado en la segunda parte, justo cuando volvía al coche después de bajar a echar ‘gachofa’, y pensé rápidamente que el Villarreal, con media hora por delante, nos iba a empatar de cajón e incluso robarnos los tres puntos, pero al parecer no ha tirado mucho a la portería de Munúa y el sufrimiento era más producto de mi inquietud e imaginación que por lo que sucedía realmente en el césped de Martiricos. El segundo tanto terminaba de poner tranquilidad a los pocos kilómetros que me quedaban para alcanzar la capital de España. Una victoria dedicada a Wellington, que se pierde el resto de la temporada por lesión, y que sus compañeros han querido brindarle al saltar al césped con unas camisetas blancos de apoyo al futbolista brasileño.
Después de tres derrotas consecutivas, nos ponemos a siete puntos del descenso antes de la complicada visita (miércoles a las 10 de la noche) a Mestalla, donde rascar algún punto contra un equipo ‘Champions’ será harto complicado.
¡Vamos Málaga! ¡Vamos Boquerones!











